"Costing an Arm and a Leg: A Painfully Literal Guide to Overpriced Everything"

"Costar un Ojo de la Cara: Una Guía Dolorosamente Literal para Todo lo Sobrevalorado"

Miras el precio, parpadeas dos veces, y susurras “esto cuesta un ojo de la cara”. Ya sea un boleto de avión, una renta o el café “artesanal” de la esquina, todos hemos sentido ese dolor financiero específico. Pero, ¿por qué elegimos partes del cuerpo para describir precios absurdos?La versión en inglés (“cost an arm and a leg”) se popularizó después de la Segunda Guerra Mundial, posiblemente ligada al alto costo —literal y figurado— de perder extremidades en batalla. La versión hispana “un ojo de la cara” es aún más antigua, y algunos la conectan con el costo histórico de los retratos: perder un ojo en un accidente costaba caro de reemplazar visualmente en un cuadro. Dato curioso: ninguna teoría está confirmada del todo, lo cual es apropiado para una frase sobre pagar de más por algo incierto.Hoy usamos la frase para cualquier gasto que duela físicamente:
- ¿La renta subió otra vez? Te está costando un ojo de la cara (It's costing you an arm and a leg).
- ¿El estacionamiento del aeropuerto cobra por minuto? Ahí se fue tu otra extremidad (There goes your other limb).
- ¿El “combo familiar” del cine cuesta lo mismo que una hipoteca? Bienvenido al club de los sin extremidades (Welcome to the limbless club).Perder una parte del cuerpo es irreversible y doloroso — la metáfora perfecta para un gasto que no puedes recuperar. Compáralo con otros dichos de dinero:
- “Vale un Perú” → Exageradamente rico, sin dolor físico.
- “Me dejó en la calle” → Dramático, pero impreciso.
- “Un ojo de la cara” → Dolor específico, cantidad específica, cero ambigüedad.

El gasto excesivo es universal: los aristócratas también se arruinaban por caballos y palacios, solo que sin la opción de comprar en cuotas.La próxima vez que algo cueste sospechosamente caro, respira, compara precios, y pregúntate si de verdad necesitas ese ojo. Como dirían los comerciantes del siglo XVIII (con una sonrisa culpable): “El precio duele más que la compra”.1. Compara precios antes de comprometer una extremidad.
2. Pregunta si hay descuento. Siempre pregunta.
3. Si aun así lo compras, al menos disfrútalo con las dos manos que te quedan.

Whether it's rent or airport parking, remember: your limbs are non-negotiable, even when your budget disagrees. 👁️💸
Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

    El primero paso
    hacia tu futuro

    Contactos

    Tel: +593 99 736 5723
    Whatsapp: +44 7778 272413
    Dirección: WordsWorth English S.A.S., Av. La Prensa SN y N71H Jose de Soto, Quito 170301, Ecuador

    Servicios

    Cursos intensivos de inglés (A1-C1)
    Clases personalizadas
    Preparación para los examenes de Cambridge
    Preparación para el examen IELTS
    Inglés empresarial