Tu grupo de amigos discute si ir a la playa o a la montaña. Todos te miran. Tú dices: "A mí me da igual, lo que decidan ustedes". Media hora después nadie ha decidido nada, el sol ya se está yendo y todos te odian un poquito. Felicidades: llevas toda la tarde sentado en la cerca.
El origen: Políticos que no querían mojarse
La expresión viene de la política estadounidense del siglo XIX. Hacia 1828 ya aparecía en los periódicos para describir a los políticos que se negaban a declararse a favor o en contra de un tema delicado, igual que alguien sentado sobre la cerca que separa dos terrenos puede saltar al lado que más le convenga cuando llegue el momento. La imagen era perfecta: desde arriba ves los dos jardines, no pisas ninguno y esperas a ver quién gana. Dato curioso: a esos políticos indecisos los llamaban "mugwumps", y un chiste de la época decía que tenían la "mug" (la cara) en un lado de la cerca y el "wump" (el trasero) en el otro.Uso moderno: El arte de no comprometerse
Hoy se usa para cualquiera que evita elegir, con más o menos disimulo:
- Tu pareja pregunta si el vestido le queda bien y respondes "depende de cómo lo mires" (You answer "it depends how you look at it").
- En la votación del grupo de WhatsApp reaccionas con un pulgar a las dos opciones (You react with a thumbs-up to both options).
- Tu jefe pide opiniones sobre el nuevo horario y dices "tiene sus pros y sus contras" (You say "it has its pros and cons").¿Pero por qué una cerca?
Porque una cerca es el único lugar desde donde puedes ver los dos jardines sin pisar ninguno. Compárala con sus parientes:
- "Nadar entre dos aguas" → La versión española: más húmeda y bastante más elegante.
- "Estar entre la espada y la pared" → Justo lo contrario: aquí sí te obligan a elegir, y con prisa.
- "Ni fu ni fa" → La prima perezosa: no es que no quieras elegir, es que ni te importa.
Todas las lenguas tienen una imagen para esto, lo que confirma algo incómodo: la indecisión es tan antigua como las opciones.En conclusión: Las cercas no son cómodas
Quedarse en la cerca parece la opción segura, pero cualquiera que se haya sentado de verdad en una sabe que es estrecha, duele y tarde o temprano te caes hacia algún lado. Como habrían descubierto aquellos políticos del siglo XIX mirando los resultados electorales: al final, la cerca también elige por ti.Guía de supervivencia para indecisos profesionales
1. Si todos te miran, di algo. Aunque sea "playa". Nadie te va a demandar.
2. "Me da igual" solo vale si de verdad te da igual. Si luego te quejas, no te daba igual.
3. Cuando no puedas decidir, lanza una moneda y fíjate en lo que sientes antes de que caiga. Esa es tu respuesta.
The fence is comfortable until it isn't. 🪵🤷